Dolores y Lolo

Dolores y Lolo

112 páginas. Color
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-17575-05-2
Año de publicación: 2019
1ª edición
AstiBerri

 

La tranquila y plácida vida de Dolores se convertirá en un ciclón cuando su nieta Lolo pierda el trabajo debido a la crisis y tenga que irse a vivir con ella.

Dolores, una viuda chapada a la antigua, verá con espasmo como Lolo, bisexual, poliamorosa y vegana, revoluciona su casa y sus tranquilas tardes de brisca con Juana y Trini.

Novias, amantes, amigas sadomaso, drag queens de pueblo… A través de una profusión de personajes secundarios, Dolores y Lolo, de Ivan Batty y Mamen Moreu –que recopila la primera entrega de la serie semanal que aparece en la revista El Jueves desde el 20 de abril de 2016, más una historita inédita de once páginas realizada para esta edición–, refleja, con sobresaltos, carcajadas, aventuras y bastante sexo, un universo singular, propio de personas que habitan los márgenes de esta aburrida sociedad.

“Sexo, corrupción, suicidio, homosexualidad, negros, sadomasoquismo, viejas, tetas, coños, pitos, fajas, orgías, robar en el súper, José Coronado, sobacos peludos, religión, gordas, colonoscopias. Ojalá hoy en día alguien hiciera algo creativo donde mezclar estos temas. Yo qué sé, alguien que disfrutara haciendo malabarismos con un par de temas al azar, pongamos viejas y sobacos peludos. Menuda ilusa estoy hecha.

Y que ese disfrute del proceso se vea reflejado en el resultado, que se note la confianza en el trabajo bien hecho, en la continuidad de la serie. Parezco una loca, permitiéndome imaginar algo tan utópico. Un libro donde quepan pitos y partidas de mus, que encima tenga un público fiel, un libro sin censura”.

Flavita Banana

Resaca

88 páginas. Color
Rústica con solapas
ISBN: 978-84-15685-52-4
2ª edición
Colección Kili Kili de AstiBerri

 

Mamen Moreu retoma a Marcela, el personaje nacido en las tiras publicadas en El Jueves, para crear Resaca, un cómic inédito a base de humor gamberro, sexo y alcohol. La protagonista es una chica de veintimuchos años, que lo único que tiene claro es que los fines de semana son para salir de fiesta. Hilando historias en su gran mayoría inspiradas en la vida y el entorno de la autora, tienen cabida la crisis previa (y no tan previa) a los 30, el agobio de encontrar trabajo, las amigas, que comienzan a casarse y tener hijos, la no aceptación de la edad y seguir viviendo como una postadolescente, mundo nocturno, chicos, cubatas, camareros… y ponis, muchos ponis.

Según apunta el dibujante Darío Adanti, “Marcela está viviendo la resaca de la España de los 90, la demolición del estado de bienestar, el fin de la burbuja inmobiliaria y el derrumbe de un sistema que no da más. Es decir: esta crisis se está llevando puesto mucho de lo mejor que tenía España. A Marcela le cuesta sobrevivir con lo que hay y con lo que puede conseguir, y el mundo adulto no parece prometer nada que se desee ver cumplido. Pero ella igual sale y se emborracha. Se emborracha y liga, liga y folla, folla y a veces la pasa bien y a veces no. Como todo el mundo. O casi todo…”.

Desastre

EDITORIAL ASTIBERRI.
88 páginas. Color
Rústica con solapas. 16.0 x 23.0 cm
ISBN: 978-84-16251-78-0
Año de publicación: 2018
1ª edición

 

 

Berta tiene 35 años y su vida, más que aburrida, es un desastre absoluto. Está todo el día de mal humor, su vida social es penosa, trabaja en una franquicia de perfumerías que se va a pique, su novio es el mismo desde la universidad y no se tocan ni con un palo…

¿Conseguirá Berta dejar de ponerse excusas y pasar a la acción? ¿Será capaz de enfrentarse al qué dirán y volver a empezar sin hacer demasiado drama?

 

“Aunque la dificultad para sobrevivir a las exigencias de la vida adulta contemporánea sea el mismo asunto central ahora en Desastre que hace cuatro años en Resaca –asegura el dibujante Mauro Entrialgo en el prólogo–, el particular cóctel de inclinaciones estilísticas ensamblado por Mamen se manifiesta ahora más matizado. Se ha añadido mayor dosis de BD francobelga intimista que, aunque contenida, aporta mayor personalidad al combinado final y lo sitúa en un terreno que trasciende al del humor gamberro episódico de articulación demasiado supeditada al gag. Todo fluye”, concluye.